una-parte-de-mi
|
30, mar
Necesita tranquilidad, necesita elegir sin presiones, necesita ser egoísta…
Se merece no renunciar a nada por nadie y centrarse en su vida profesional, se merece que los demás se sacrifiquen por él pero el no sacrificar ni dos horas al día…
¿Y yo?, ¿que necesito?, ¿Que me merezco? Aparentemente nada.
Me costó entender que está en un momento muy delicado y que se merece ser lo que quiera ser… me costó, si, pero lo entendí. Y como lo entendí reaccioné.
Iba a renunciar a todo lo que tengo por él, para seguirle con los ojos cerrados, sin importarme nada más que él y su felicidad. Renunciando a lo que hasta el momento era mi “perfecta vida futura”. Sin saber si iba a funcionar o me iba a tocar volver con las orejas agachadas. Y aunque para muchos sea una tontería, para mí fue una decisión muy dura. Pero lo asumí, y decidí que no me importaba hacer el sacrificio por amor, POR ÉL.
¿Y que necesitaba yo? Una minima seguridad de que este esfuerzo merecía la pena. De que él se lo merecía de verdad. De que seguía siendo esa grañidísima persona que conocí un día y de la que me enamoré. Humilde, generosa, que me hacia sentir especial cada minuto que estaba a su lado, que creía que yo era lo mejor que le había pasado y que por mí lo hubiera dado todo…
Pero ya no sé si esa persona existe o ha existido alguna vez…
¿Debo dejarlo todo por alguien que no puede sacrificar nada por mí? ¿Que se enorgullece diciendo que es egoísta y que se lo merece todo? ¿Que dice mirándome a los ojos que no renunciaría a nada por mi?
Creo que la respuesta es obvia, ¿no?
Voy a terminar este post utilizando la palabra que menos me gusta usar:
OJALA esté equivocada
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->