Publicidad:
Terra
La Coctelera

Un paso adelante?

una-parte-de-mi | 9, may

Me ducho, me arreglo el pelo, me visto, me maquillo… y decido donde voy a ir…

Solo me falta atreverme a cruzar la puerta.

Me da miedo, lo reconozco.

Y me da miedo por una sola razón, porque hacerlo supone asumir dos grandes verdades que no se si estoy preparada aun para afrontarlas.

Una es reconocer que estoy “sola”.

La otra, mas dura, es asumir que se acabó.

PDT: El detalle de la camiseta y de las rosas es de agradecer eternamente… pero sin esas palabras y sin esos hechos acompañándolos, no son suficientes :'-(

Donde queda la gente

una-parte-de-mi | 9, may

Un sábado cualquiera de este último año, me disponía a meterme en la cama alarmantemente mucho mas temprano de lo que acostumbraba, situación que últimamente se repetía con demasiada frecuencia.
Hacia ya varias semanas que en el móvil no aparecían sus nombres cuando sonaba, ni leía las palabras esperadas cuando recibía la contestación a un mensaje que yo había mandado.
Busqué consuelo en la única persona que creí podría ayudarme, pero se negó. No estaba preparado para entenderme o simplemente no le convenía. Solo encontré rechazo y palabras que aun hacen eco en mi memoria y condicionan mi actitud.
Me tapé con la ropa de cama, apagué el móvil y desee quedarme dormida… Difícil tarea cuando una aplastante idea te rebota incesantemente en tu cabeza: ¿Por qué?
No tenía la respuesta a esa pregunta, o quizás si…: “Te han utilizado chica, ya no te necesitan y por eso te desechan”. No, demasiado triste para aceptarlo.
Las lágrimas comenzaron a brotar y luché contra ellas. Encendí el móvil y tras un breve silencio llegó un mensaje con solo dos palabras: “Lo siento”. Sí, pensé, lo sientes, pero no lo suficiente como para actuar… Contesté lo mejor que pude, volví a apagar el móvil y lloré, esta vez sin reprimirme.
Tras unos minutos de desconsuelo y desahogo por fin llegó lo que mas deseaba, la paz, el sueño.
Caí rendida cual bebe, y no desperté hasta que los primeros rayos de sol iluminaron mi habitación.
Estaba tranquila, todo aquello era mucho menos importante por la mañana. Había pasado lo peor… hasta dentro de siete días.

Las semanas pasan rápido y mientras estoy ocupada no pienso demasiado. Es en mi tiempo libre cuando mas me tengo que esforzar por no hacer de los demás mis propios problemas. A veces lo consigo, otras simplemente necesito estar mal.
Lo siento.

Duele

una-parte-de-mi | 8, may

http://www.youtube.com/watch?v=vSEgcMAeTXc

Ni poco a poco, ni mucho a mucho

una-parte-de-mi | 8, may

No funciona, no tiene solución…

Cuando parece que empezamos a entendernos sucede otra vez lo mismo.

Es como si estuviéramos en un bucle sin fin.

Problemas que ya hemos hablado, que aparentemente estaban solucionados, vuelven a salir… es una y otra vez lo mismo….

Se repite el mismo sentimiento de abandono y de rechazo.

Empiezo a sentirme anulada.

Me repito constantemente que no me quiere, que no me puede querer, y la verdad es que ese pensamiento me ayuda a tirar para delante. Si pienso que no merece la pena será mucho más fácil afrontar el final, y tengo que reconocer que esto me lo pone muy fácil.

Me noto cansada, agotada más bien. Sin fuerzas para seguir oyéndole hablar y a la vez deseando que diga y haga aquello que jamás va a decir y que jamás hará.

Se acerca el final, lo veo, lo siento…

QUIERO TRABAJAAAAAARRRR!!!!!!

una-parte-de-mi | 22, abr

Esta es la profesión del futuro… tenéis trabajo seguro…

MENTIRAS Y MAS MENTIRAS.

Aguanté un año con clases por la mañana y currando por la tarde, estudiando en los ratos libres y sin mucho tiempo de  ocio. Y para tres meses que me quedaban de prácticas, voy, y dejo de trabajar… ¿En que estaría pensando?

Pues en que va a ser… en que encontraría trabajo pronto y podía permitirme el lujo de pasar tres meses sin el estrés de tiempo atrás, y así hubiera sido en cualquier otro momento… pero nos ha tocado vivir esta situación de mierda sin mas salida que la resignación y la paciencia.

Así nos encontramos millones de jóvenes que a duras penas conseguimos mantener viva la ilusión de que antes o después nos dejaran ejercer aquello para lo que nos hemos preparado.

Y mientras tanto… pues a seguir estudiando e ir trabajando en lo que puedo, porque gracias a Dios, mi situación no es lo desesperada que es para muchos otros, y ni tengo que mantener a nadie ni pagar una hipoteca ni nada por el estilo.

Si es que en el fondo tengo que dar las gracias por estar como estoy y no peor…

Se va la ilusión

una-parte-de-mi | 13, abr

Debería estar bien, debería sentirme feliz. El huracán ha pasado y no hay cambios a la vista.  Pero en vez de sentirme plena, una profunda tristeza me invade por dentro.

Me noto el cambio, el cansancio y la desilusión. La decepción se apodera de mi alma y lo arrasa todo, no deja nada a su paso.

No desaparece esa sensación de rechazo y por mucho que intento explicarlo no se llega a entender (la empatía no es su fuerte).

Solo molesto, obligo, condiciono… soy enemiga, una amenaza y alguien a quien atacar.

Palabras duras guarda mi corazón. Palabras que no se olvidan y hacen mella en mis sentimientos. Y quizás no se digan con esa intención, pero duelen y no se olvidan.

¿Cuándo desapareció lo que yo conocí?

Me enamoré porque me hacia sentir lo que nadie había conseguido antes: especial, amada, la mujer mas afortunada del mundo.

Y ahora ya no se quien soy ni que lugar ocupo en todo esto.

La lucha constante por hacerme un hueco en su vida ha desgastado lo que hacia que mereciera la pena seguir adelante.

Ya no se lo que quiero, ya no se lo que siento…

Indecisiones

una-parte-de-mi | 30, mar

Necesita tranquilidad, necesita elegir sin presiones, necesita ser egoísta…

Se merece no renunciar a nada por nadie y centrarse en su vida profesional, se merece que los demás se sacrifiquen por él pero el no sacrificar ni dos horas al día…

¿Y yo?, ¿que necesito?, ¿Que me merezco? Aparentemente nada.

Me costó entender que está en un momento muy delicado y que se merece ser lo que quiera ser… me costó, si, pero lo entendí. Y como lo entendí reaccioné.

Iba a renunciar a todo lo que tengo por él, para seguirle con los ojos cerrados, sin importarme nada más que él y su felicidad. Renunciando a lo que hasta el momento era mi “perfecta vida futura”. Sin saber si iba a funcionar o me iba a tocar volver con las orejas agachadas. Y aunque para muchos sea una tontería, para mí fue una decisión muy dura. Pero lo asumí, y decidí que no me importaba hacer el sacrificio por amor, POR ÉL.

¿Y que necesitaba yo? Una minima seguridad de que este esfuerzo merecía la pena. De que él se lo merecía de verdad. De que seguía siendo esa grañidísima persona que conocí un día y de la que me enamoré. Humilde, generosa, que me hacia sentir especial cada minuto que estaba a su lado, que creía que yo era lo mejor que le había pasado y que por mí lo hubiera dado todo…

Pero ya no sé si esa persona existe o ha existido alguna vez…

¿Debo dejarlo todo por alguien que no puede sacrificar nada por mí? ¿Que se enorgullece diciendo que es egoísta y que se lo merece todo? ¿Que dice mirándome a los ojos que no renunciaría a nada por mi?

Creo que la respuesta es obvia, ¿no?

Voy a terminar este post utilizando la palabra que menos me gusta usar:

OJALA esté equivocada

BRUMG BRUMG

una-parte-de-mi | 23, mar

Tres años hace que me saqué el carnet de conducir y contadas son las veces que en ese tiempo me puse detrás de algún volante… ¡HASTA AHORA!

Mi chico y chofer particular se ha dañado una patita y no puede conducir; consecuencia: lo tengo que hacer yo jeje.

Al principio me dio algo de miedo, pero con la practica, el paso de los días y alguna que otra frustración, he llega a  medio dominar la maquina e incluso aparcarla a la primera XDD.

Ahora me siento cómoda embragando y  hasta me va a dar penita devolverle las llaves al dueño y volver a ser copiloto L. Aunque estoy segura de que no le importará cederme el mando de vez en cuando, ¿a que no?

CUIDADO MUNDO, QUE VOY SOBRE RUEDAS JAJA